Poetry

Grullas

Ya no veré tus días cálidos, 
alegres y desbordados;
no veré más tus regocijos, 
tus ansiedades pegatinas.

No veré más tus noches en vela, 
tus sudores agrios.

Ya no veré tus espejismos 
incrustados en las losas esbozadas 
del bitumen.

No subirán ya a mi ventana 
los rubores del gentío,
sus palabras precoces 
cual si fueran gérmenes al viento.

Pues ahora marchan las grullas
y se acercan a mí 
caminos fríos como tus andanzas.

Y empieza así 
a esclarecer los matices de la sombra
y el consuelo cierto de la hoguera.


C. Alberto