Cuando finalmente
el viento se lleve mis últimas palabras pronunciadas sobre ti
y así mi aliento
Cuando el bosque oscuro y sereno
haya sepultado finalmente mis declamaciones inauditas
con aquella mi última lágrima ingrávida a sus raíces
y sus sombras apacigüen tu luz
Cuando tu memoria inhóspita,
cansada de morar en mi-
parta a su sueño final
y no quede rastro mío
más que el de mis cenizas
en las alas de alguna leve brisa
Cuando en aquella ruborosa tarde
se despinte finalmente mi cielo bajo tus estrellas,
entonces quedará solo el vestigio de tu nombre,
y la eterna gloria del haberte podido amar hasta el final
C. Alberto